Estoy hecho un hooligan. Eso me dice mi abuela. Todo porque pego unos gritos bien audibles y unos manotazos que para que. Pero todo el mundo se parte conmigo. Eso sí, no todo es bueno últimamente. Resulta que yo quiero estar en brazos toooooodo el día, y me dicen que no puede ser. Así que en la guardería me sientan y yo me cabreo y protesto. En casa, en cuanto me pasan de los brazos a la cuna, a llorar! Ya sé que es un rollo, pero es que quiero bracitos!!! Y dormir en la cama de matrimonio! Ante este panorama mis padres ha decidido contraatacar con el método Estivill. Estoy un poco asustadillo porque al ser el segundo hijo, cuesta más impresionarles, así que me veo llorando un buen rato esta noche… otra vez