Sí, ya sé que hace mucho que no doy señales de vida en la red, pero es que fuera de ella el mundo es apasionante. Es que he aprendido a gatear y cojo unas velocidades que para qué. Y claro, me paso el día de allá para acá investigando el entorno. Hay muchas cosas que despiertan una reacción idéntica en mis padres: un grito de atención. Puede cambiar la palabra, pero generalmente se limita a: “¡Raúl!” o directamente: “¡¡¡¡NO!!!!”. Es que tengo verdadera pasión por puertas, escaleras, enchufes y demás aparatos, pero mira, no deben ser de 0-3 años.