Faltan un par de días para irme de vacaciones. Vacaciones quiere decir fin de semana a lo grande. O sea, mogollón de horas juntos los cuatro integrantes del núcleo familiar. Me pregunto quien sufrirá antes una combustión espontánea, si mi padre o mi madre. Seguramente para combatir eso es por lo que vamos a ir a la piscina cada día.
Por cierto, que yo ya me he metido en la piscina y ha sido genial. Empezamos con masajito de crema, luego bañito con papá y bañito con mamá, de brazo en brazo. Mi hermana, como lleva manguitos no me coge
Y luego, biberoncete. Vamos, que voy como un sultán.